De plazas, juglares y cadalsos:
un auto sacramental de nuestro imaginario popular colombiano

Grupo: Umbral Teatro

Obra: De plazas, juglares y cadalsos

Pais: Colombia

Por: Samantha Moreno Jiménez sammj95@hotmail.com

Fotografía: Andrés Galán jhonangel2080@hotmail.com

 Imperdible comedia teatral escrita por Carolina Vivas y dirigida por Ignacio Rodríguez desde el año 2006, De Plazas, Juglares y Cadalsos tiene motivos para ser invitada de honor al Primer Festibienal de Bogotá. 

Desde su fundación en 1991 Umbral Teatro se ha caracterizado por ser una familia de talentos teatrales y musicales,con una línea propia de creación e investigaciónteatral desde el trasegar del conflicto en Colombia, con un repertorio de doce obras.De plazas, juglares y cadalsosse presentó en El Galponcito de Umbralque cuenta con capacidad para 75 espectadores. 

La obra es el diálogo de dos textos:Misterios Bufos del Premio Nobel de literatura Darío Fo, yEl Culebrero del historiador colombiano Jorge Villegas. Del primer texto Carolina Vivas toma cuatro cuadros: “El loco y la muerte”, “El nacimiento del juglar”, “El papa Bonifacio” y “María bajo la cruz”adaptándolos al texto de Villegas que se trata de un estudio sobre el juglar colombiano.Todo ello, forma parte de la receta para condimentar una pieza interpretada por seis actores incluyendo a la dramaturga y al director, quien también se encarga de la musicalización en vivo, para aderezar cada cuadro como una relación emocional y novedosa con el público. 

La realización musical que construye Umbral Teatro sucede desde una esquina del escenario con piano, guitarras, batería y tambora. Por ejemplo, en el primer cuadro “El loco y la muerte” los movimientos mecánicos de la Muerte son un castañeo del piano que se hacen tenues al ser invitada a bailar por el Loco, provocando una sensación de suavidad visual y auditiva.

Festival internacional de circo x Portal Escena

“De Plazas, Juglares y Cadalsos, integra elementos como la  modernización dramática, la exploración en el folklore y la apelación a un público popular mediante la creación colectiva”

Samantha Morena

PortalEscena.com

 acción sucede en una plaza pública, los personajes logran complicidad con los espectadores, les hacen preguntas sin esperar respuestas o los escuchan y se burlan, así todos se convierten en parte de la narración.

En los actos el remoto pasado colonial eclesiástico se abotona al presente de lo popular y cuestionable. Por ejemplo, en la escena del “Ciego y el Tullido”, acostumbrados a vivir de la limosna y la compasión, se entabla una alianza donde el ciego ve con los ojos del tullido y el tullido camina con las piernas del ciego, hasta cuando se enteran de la llegada de Jesús y huyen de la plaza antes de que el famoso hombre los vea, les haga el milagro y les dañe el negocio. 

En el cuadro de “María bajo la cruz”, Carolina Vivas interpreta a María quien arrodillada se compadece de su hijo crucificado, llora enfurecida y le da las últimas bendiciones. Jesús la regaña y le pide que se vaya para la casa y lo deje morir en paz por los pecados de la humanidad. 

María: ¡Animales, fieras, bestias!

Jesús: ¡Ya mamá!, deja de gritar.La fe, es lo único que me mantiene en vida… pero contigo aquí desgarrándote ¡No puedo mamá! 

Carolina dice sobre el trasfondo de su personaje: “en realidad María es cualquier madre frente al dolor de su hijo, pero mucho más frente al sacrificio, que es el caso de tantas madres de las tantas violencias de éste país. Adicionalmente, es humanizar a la virgen, ponerla a sentir, a protestar contra su destino”

En plena Semana Santa, la obra invita a la reflexión sobre la iglesia y su relación con el poder, su pasado sangriento y los abusos que se esconden bajo promesas de esperanza hacia sus fieles. Ignacio Rodríguez dice que el montaje está hecho desde una mirada muy humana, profundamente religiosa, es una crítica sobre la iglesia como institución, pero no contra la fe. 

De Plazas, Juglares y Cadalsos, integra elementos como la modernización dramática, la exploración en el folklore y la apelación a un público popular mediante la creación colectiva, en un inteligente guión teatral que año tras año adquiere mayor significado en la interminable narrativa de la violencia colombiana. 

La obra habla sobre valores culturales que parecen nunca abandonarnos, época tras época. Nos deja una sonrisa en los labios y el sabor de una iniciativa transformadora que en la interacción con públicos urbanos y rurales invita a cuestionar nuestro conmovedor imaginario popular colombiano.

Publicado: 02/02/2016