Personaje: Ignacio Rodríguez
Grupo: Umbral Teatro

Pais: Colombia (Bogotá)

 

Fotografía: Andrés Galán  jhonangel2080@hotmail.com

¿Por qué decidió fundar Umbral Teatro?

Porque llevábamos diez años trabajando en La Candelaria y creo yo que es importante que uno asuma una vida autónoma. Con Carolina Vivas íbamos desarrollando un lenguaje propio con el teatro. Nosotros manejábamos una serie de talleres con el INCORA, entonces esos fueron los primeros pinitos para acercarnos a la dirección.

Carolina hace muchos años ha venido escribiendo, yo creo que es de las mejores dramaturgas del país, ha sido publicada en Francia, Canadá, Brasil. Entonces digamos que esas dos fuerzas que nos unimos: yo con un trabajo musical también bastante riguroso y ella con su dramaturgia. Ya era tiempo de fundar un grupo, nos salimos los dos y fundamos este grupo conformado por actores profesionales y músicos. Ya tenemos doce obras en repertorio, que para un grupo es fundamental. La primera obra que hicimos es “Segundos”.

¿Cómo ha sido su crecimiento actoral?, ¿Cómo fue la experiencia de la serie de televisión “Cuando quiero llorar no lloro”? 

Yo creo que ya son 40 años de trabajo, creo que es un tiempo bastante largo.

Yo inicié en el colegio, después en el año 80 entré en el Teatro La Candelaria. Duré diez años. Y en el año 91 fundé con Carolina Vivas este grupo que se llama Umbral Teatro, y ya tenemos 24 años de trabajo ininterrumpido en la ciudad.

En el año noventa y uno hicimos “Cuando quiero llorar no lloro” con Carlos Duplat, fue el primer trabajo formal que hice en televisión, fue una experiencia muy enriquecedora porque primero el grupo de actores con el que trabajamos: todos venidos del teatro, formaban un equipo muy cohesionado, una gente muy profesional. Creo que el resultado da cuenta de eso.

Por supuesto la televisión, el teatro y el cine son lenguajes distintos. Se escriben distinto, se actúan distinto y sus objetivos también son bastante disímiles.

Ignacio Rodríguez Umbral Teatro

Todo desde una mirada muy humana, profundamente religiosa, pero no está en contra de la fe, sino que es una crítica bastante fuerte sobre la iglesia como institución.

Ignacio Rodríguez

Umbral Teatro

¿Cuál es la razón por la que más disfruta ser docente en la ASAB?

Porque así como uno enseña su experiencia, también se alimenta de la mirada de los jóvenes, de la sangre nueva. Creo que eso es un motor importante para la creación, entonces es una alianza muy importante. La educación, lo pedagógico y lo creativo.

¿Cómo se originó la obra “De plazas, Juglares y cadalsos”?

Es una comedia muy divertida, que surge de poner en diálogo dos textos. Carolina Vivas hace la adaptación, como una versión libre a partir de ‘Misterios Bufos’ de Darío Fo, que es una recopilación de teatro medieval sobre la vida, pasión y muerte de Jesús. Fo tiene cerca de 60 cuadros, nosotros escogimos cuatro que son: ‘El loco y la muerte’, ‘El nacimiento del juglar’, ‘El papa Bonifacio’, ‘María bajo la cruz’. Puestos con el trabajo de Jorge Villegas que hace un estudio muy profundo sobre el juglar colombiano que es el “culebrero”.

Entonces hay textos recogidos del juglar nuestro, en unos anacronismos que suceden en el escenario, que representan una plaza pública, en donde se da el encuentro de un loco con la muerte, que logra disuadirla para que no mate a Jesús.

Porque la muerte llega a una taberna, entonces el loco la enamora y a la muerte se le olvida lo que tenía que ir a hacer. Luego hay otro cuadro muy lindo que es la moralidad del ciego y del tullido. Se trata de cómo se alían ellos dos para ser uno solo y poder pedir limosna, porque el uno ve con los ojos del otro, y el otro camina con las piernas del otro, hasta que llega Jesús y les hace el milagro y les daña el negocio.

Entonces, todo desde una mirada muy humana, profundamente religiosa, pero no está en contra de la fe, sino que es una crítica bastante fuerte sobre la iglesia como institución.

¿Cuál es la proyección del grupo hacia los próximos años?

Nuestro grupo en particular tiene una actividad permanente de creación de obras de teatro, y de proponer dramaturgia nacional. De una mirada sobre nuestro país, sobre su historia, sobre sus conflictos. Por ejemplo nuestras obras “Gallina y el otro” y “Donde se descomponen las colas de los burros” sintetizan un poco nuestro punto de vista sobre lo que es el contacto con lo social.

Publicado: 02/02/2016